Plataformas exigían retrasar los besos hasta el episodio 5: menos pasión, menos piel… y menos verdad
Imagina Más que Rivales…
Sin tensión real.
Sin química visible.
Sin escenas que te dejaran sin aliento.
Pues estuvo a punto de pasar.
Antes de convertirse en fenómeno internacional, algunas grandes plataformas querían una versión mucho más “correcta”: nada de besos hasta casi el final de la temporada y un enfoque mucho más contenido en lo erótico.
Traducción: bajar la intensidad.
Y cuando hablamos de esta serie… eso era quitarle el alma.
La pasión que casi censuran
El propio François Arnaud confirmó que el proyecto pasó por una gran plataforma que quería suavizar el contenido. Más sugerencia, menos contacto. Más tensión implícita, menos piel.
Pero fue Crave en Canadá quien apostó por la versión auténtica: una historia de deseo, rivalidad y pasión entre dos deportistas sin pedir perdón por mostrarse tal cual.
Con menos presupuesto, sí.
Con más libertad, también.
Y el público respondió.
¿Por qué molesta ver deseo entre hombres?
Aquí está la pregunta incómoda.
Porque cuando una serie heterosexual muestra escenas intensas, se llama “química”.
Cuando lo hacen dos hombres, algunos lo llaman “exceso”.
Más que Rivales rompió esa doble vara de medir. Mostró erotismo con justificación narrativa, profundidad emocional y personajes complejos. No era provocación gratuita. Era coherencia con la historia.
Y eso fue exactamente lo que intentaron recortar.
La audiencia no quería versión light
La serie terminó convirtiéndose en fenómeno online antes de que plataformas como HBO Max asumieran su emisión.
¿El mensaje?
La audiencia LGTBI ya no acepta historias descafeinadas.
Queremos besos reales.
Queremos deseo visible.
Queremos representación sin edición moral.
Y cuando la industria duda, el público decide.
Desde Mr Gay España: visibilidad sin censura
En Mr Gay España defendemos que la representación no puede ser a medias.
El amor entre hombres no necesita filtro.
La pasión no necesita permiso.
La visibilidad no se negocia.
Si algo ha demostrado Más que Rivales es que cuando una historia se cuenta sin miedo, conecta. Y cuando se intenta suavizar, pierde verdad.
Conclusión: menos tijeras, más autenticidad
Esta revelación no es solo un cotilleo de industria. Es un recordatorio de que todavía hay quien piensa que la diversidad debe mostrarse con cuidado.
Pero el público ya dejó claro algo muy simple:
No queremos historias LGTBI en modo ahorro de intensidad.
Queremos historias completas.
Y punto.




