Un vídeo difundido en redes sociales vuelve a poner el foco en la homofobia que sigue presente en el fútbol. En las imágenes, grabadas en los alrededores del Santiago Bernabéu antes del partido de Champions League entre el Real Madrid y el Manchester City, se escucha a varios aficionados entonando un cántico dirigido a Pep Guardiola que utiliza la homosexualidad y el VIH como forma de insulto.
El cántico, que desde hace años aparece en algunos sectores de la afición madridista cuando el técnico catalán visita el Bernabéu, dice “Ay Guardiola, ay Guardiola, qué delgado se te ve, primero fueron las drogas, hoy por Chueca se te ve”.
La grabación comenzó a circular en redes sociales tras el partido. El episodio no ocurrió dentro del estadio sino en los accesos y zonas exteriores del Bernabéu, donde se concentraban numerosos aficionados antes del encuentro.
Hasta el momento ni el Real Madrid ni la UEFA han realizado declaraciones públicas sobre este vídeo. El cántico dirigido a Guardiola no es nuevo. En febrero de 2025 la UEFA ya sancionó al Real Madrid después de que se entonara este mismo cántico homófobo durante un partido de competición europea en el Santiago Bernabéu. Aquella decisión incluyó una multa económica y una advertencia disciplinaria que contemplaba el cierre parcial del estadio en caso de reincidencia.
El contexto actual hace que cualquier nuevo incidente relacionado con comportamientos discriminatorios sea especialmente sensible. Hace apenas unas semanas la UEFA volvió a sancionar al club tras detectarse otro episodio grave en un partido europeo disputado en el Bernabéu, lo que supuso una multa económica y la clausura condicional de parte del estadio. Esto significa que si en futuros partidos europeos se repiten comportamientos discriminatorios el Bernabéu podría enfrentarse al cierre parcial de su grada.
El cántico dirigido a Guardiola combina varios elementos que históricamente han sido utilizados para atacar a la comunidad LGTBI. La referencia a la delgadez reproduce uno de los estigmas más crueles asociados durante décadas a las personas que viven con VIH mientras que la alusión final convierte la orientación sexual en el remate del insulto.
Por ahora Pep Guardiola no ha comentado el vídeo. El episodio vuelve a abrir un debate que el fútbol europeo arrastra desde hace años sobre la persistencia de la homofobia en las gradas y sobre si las campañas contra la discriminación están logrando cambiar realmente la cultura del deporte o si en muchos casos los insultos desaparecen únicamente por miedo a las sanciones.




