Mientras en algunos sitios se empeñan en retroceder, Asturias ha decidido hacer justo lo contrario, avanzar en tacones y BOE en mano. El Principado ya calienta motores para aprobar su futura Ley LGTBI, y ojo, porque no viene a decorar… viene a blindar derechos de verdad.
La viceconsejera Beatriz González Prieto lo ha dejado clarito: esto es un paso histórico. ¿El objetivo? Cortar la discriminación de raíz, garantizar libertades y que nadie tenga que esconderse por ser quien es. Así, sin rodeos.
La ley, que entrará en trámite parlamentario en breve, nace además de la mano de los colectivos LGTBI. Es decir, no es una norma hecha desde un despacho con aire acondicionado, sino desde la calle, desde la realidad y desde quienes llevan años peleando.

Más protección, más igualdad y menos tonterías.
El anuncio ha llegado durante la presentación del Festival de Cine LGTBI de Avilés, porque sí corazones, las leyes son clave, pero la visibilidad también. Y aquí Asturias juega a dos bandas: legisla… y además se luce.
Mientras tanto, el mensaje es claro… hay comunidades que avanzan y otras que miran para otro lado. Y en este caso, Asturias ha decidido no quedarse quieta.


