Si algo ha dejado clara la T4 de Machos Alfa es que la masculinidad tradicional está en crisis… y Raúl Tejón es una de las grandes razones por las que la serie funciona tan bien. En pantalla, interpreta a uno de los personajes más mujeriegos, despreocupados y canallas del grupo. Fuera de ella, el actor acaba de regalar uno de los momentos más comentados del momento al definirse sin rodeos como “mariquísima”.
La confesión llega en la entrevista completa ya disponible en @Eh!, dentro del programa #CañasyBarra, coincidiendo con el éxito rotundo de la cuarta temporada en Netflix, que vuelve a situar a la serie entre las comedias españolas más vistas y comentadas del año.
El contraste no podría ser más interesante. Mientras en Machos Alfa Tejón encarna a un seductor empedernido que se mueve con comodidad en los códigos del ligoteo heterosexual, en la vida real el actor habla con naturalidad, humor y orgullo de su pluma, su identidad y su forma de estar en el mundo. Sin dramatismos. Sin discursos impostados. Simplemente siendo.

Y ahí está la clave del fenómeno. Raúl Tejón demuestra que interpretar a un mujeriego no te hace menos gay, igual que ser abiertamente marica no te limita como actor. Algo que la serie —desde la comedia— también pone sobre la mesa: los roles masculinos son construcciones, no jaulas.
La T4 de Machos Alfa afila aún más su sátira sobre el machismo, el deseo y las contradicciones de muchos hombres contemporáneos. Y el caso de Tejón, dentro y fuera de la pantalla, funciona casi como un espejo perfecto de ese discurso.
Mientras el público devora capítulos y Netflix celebra cifras, desde aquí celebramos otra cosa: ver a un actor cómodo en la contradicción, libre en su identidad y brillante en su trabajo.




