A veces la política no necesita prohibir nada para lanzar un mensaje, a veces basta con borrar los datos.
Eso es exactamente lo que está ocurriendo en Estados Unidos. Un nuevo informe del Williams Institute de la UCLA ha destapado algo que preocupa —y mucho— a investigadores, activistas y organizaciones de derechos civiles: más de 360 colecciones de datos del gobierno federal han eliminado referencias a orientación sexual e identidad de género durante la actual administración de Donald Trump.
Sí, como lo lees. De un plumazo estadístico, millones de personas han desaparecido de los formularios oficiales.
Cuando el problema desaparece… porque lo borras
Todo empezó con una orden firmada en enero de 2025 en la que el gobierno federal establecía que solo existen dos sexos: masculino y femenino. A partir de ahí, varias agencias federales comenzaron a eliminar preguntas relacionadas con identidad de género y orientación sexual en encuestas, estudios y sistemas de información pública.
Según el informe 338 bases de datos eliminaron variables de identidad de género y al menos 60 también borraron referencias a orientación sexual. Y lo más llamativo es que muchos de estos cambios se hicieron sin anuncios públicos ni explicaciones claras.
El truco político más viejo del mundo
Los expertos lo explican de forma bastante clara, si no recoges datos sobre una realidad, esa realidad desaparece de las estadísticas.
Y si desaparece de las estadísticas…es mucho más fácil ignorar los problemas.
Los datos LGTBIQ+ sirven para medir desigualdades en salud, violencia, empleo o acceso a servicios públicos. Sin ellos, diseñar políticas públicas se vuelve bastante complicado.
Científicos corriendo para salvar los archivos
Ante el riesgo de que más información desaparezca, investigadores y archivistas están intentando guardar copias de bases de datos federales antes de que sean modificadas o eliminadas.
Porque el problema no es solo político, también es histórico.
Si los datos desaparecen, desaparece también la memoria de cómo viven millones de personas LGTBIQ+ en Estados Unidos.
Y en pleno 2026, la pregunta queda en el aire: ¿se puede borrar a una comunidad entera… simplemente dejando de contarla?




