El diputado ultraderechista que atacaba al colectivo LGTBI acaba de salir del armario en Australia

James Virgo
James Virgo

Australia no da crédito. Y sinceramente, nadie estaba preparado para este giro de guion.

James Virgo, recién aterrizado en el Parlamento australiano de la mano del ultraconservador One Nation, ha protagonizado una de las escenas políticas más surrealistas —y explosivas— del año: salir del armario en pleno discurso parlamentario mientras defendía públicamente a su novio musulmán e inmigrante.

Sí, has leído bien. El mismo partido que lleva años cargando contra el matrimonio igualitario, endureciendo su discurso contra las personas migrantes y señalando constantemente al colectivo LGTBIQ+, acaba de descubrir que uno de sus nuevos diputados es gay. Y no solo eso: mantiene una relación con un hombre nacido en Indonesia, musulmán y nacionalizado australiano.

La cara de más de uno en el Parlamento debió de ser historia de Australia. Según medios locales, el silencio se apoderó de la cámara cuando Virgo comenzó a hablar de Risan, su pareja, y de cómo durante años había vivido escondiendo partes de sí mismo por miedo al rechazo político y social. “Hemos construido una vida juntos”, confesó emocionado durante una intervención que ya circula por redes sociales y medios de todo el mundo.

Pero el momento bomba llegó después. Porque el diputado no se limitó a salir del armario. También desmontó, prácticamente frase por frase, parte del relato político que su propio partido lleva años alimentando. “Risan nació en Indonesia, es musulmán y ahora es un orgulloso australiano”, declaró ante el Parlamento. Y remató asegurando que muchos de sus mejores amigos son inmigrantes procedentes de China, India o Filipinas.

Internet hizo el resto. Mientras algunos sectores conservadores intentaban digerir lo ocurrido, las redes sociales estallaron entre memes, incredulidad y críticas hacia la enorme contradicción política que representa el caso. Muchos activistas LGTBIQ+ celebran la visibilidad del momento, aunque recuerdan que One Nation ha respaldado históricamente políticas especialmente hostiles tanto para las personas queer como para las comunidades migrantes y musulmanas.

Porque ahí está el gran debate que ahora sacude Australia: ¿qué ocurre cuando alguien termina siendo exactamente aquello contra lo que llevaba años haciendo política?

James Virgo no atacó directamente a su partido durante el discurso. No hizo falta. Bastó con escucharle hablar de amor, inmigración y diversidad desde el escaño de una formación conocida precisamente por combatir todo eso.

Y Australia todavía sigue intentando procesarlo.

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