Australia ha dado un paso relevante en la actualización de sus políticas sanitarias al modificar los criterios de donación de sangre para personas LGTBI+. Desde el 20 de abril de 2026, las personas en relaciones monógamas pueden donar sangre de forma inmediata, sin necesidad de cumplir con el periodo de espera que existía hasta ahora.
Hasta este cambio, muchos hombres que tienen sexo con hombres no podían donar sangre si habían mantenido relaciones sexuales en los tres meses anteriores, incluso cuando se trataba de parejas estables. Esta restricción formaba parte de un modelo preventivo basado en criterios generales de riesgo que, con el tiempo, había sido cuestionado por su falta de actualización.
Con la nueva normativa, la Cruz Roja Lifeblood —organismo encargado de la donación en Australia— ha modificado el cuestionario previo a la donación. En concreto, se ha eliminado la pregunta dirigida exclusivamente a hombres sobre si habían mantenido relaciones sexuales recientes con otros hombres, sustituyéndola por un enfoque más amplio centrado en criterios de salud individual.
A partir de ahora, cualquier persona que esté en una relación monógama puede donar sangre sin esperar, siempre que cumpla con los requisitos generales establecidos, como la edad, los niveles adecuados de hierro y el estado de salud.
Este cambio responde a una evolución en los sistemas de evaluación del riesgo, que cada vez se apoyan más en datos médicos y menos en categorías generales vinculadas a la orientación sexual. Además, permite ampliar el número de posibles donantes en un contexto en el que los sistemas sanitarios necesitan reforzar las reservas de sangre.
La medida sitúa a Australia en la línea de otros países que han revisado sus políticas en los últimos años, adaptándolas a los avances científicos y a un enfoque más individualizado en la evaluación de los donantes.


